Segundo domingo de Adviento
Se encienden dos velas de la corona: la segunda es la vela de la paz.
Inicio
Se reúne la familia o la comunidad alrededor de la corona de Adviento y se hace la señal de la cruz:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Palabra de Dios
Lectura sugerida: Isaías 11, 1-10
El Adviento nos llama a preparar el camino del Señor. La Palabra anuncia un reino de justicia y de paz, y nos invita a cambiar el corazón para recibirlo.
Encendido de la vela
Se encienden la primera y la segunda vela. La segunda es la de la paz:
℣. Señor, Príncipe de la paz, tú vienes a reconciliarnos con Dios y entre nosotros.
℟. Ven, Señor Jesús, y danos tu paz.
℣. Que estas dos llamas nos ayuden a preparar tu camino: a perdonar, a reconciliarnos y a cambiar el corazón.
℟. Ven, Señor Jesús, y danos tu paz.
Oración
Oremos.
Dios de paz, que por medio de los profetas y de Juan el Bautista nos invitas a preparar el camino de tu Hijo, concédenos un corazón humilde y reconciliado, para que, perdonados y perdonando, recibamos con alegría al Príncipe de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para terminar
Se puede rezar juntos el Padre nuestro. Luego se dice:
℣. Ven, Señor Jesús.
℟. ¡Ven, Señor Jesús!
El Señor nos bendiga, nos libre de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
